¿Y si no publicamos los resultados del 3T2021?

Hace un año por estas fechas todas las empresas del Mercado Continuo ya habían publicado y registrado los resultados cerrados al 30 de septiembre de 2020. Un año después, por primera vez tras la trasposición de la Directiva 2017/828 de la UE, las empresas cotizadas españolas han podido decidir si continúan o no comunicando los resultados del primer y tercer trimestre de cada ejercicio. 

Una decisión que vista desde la perspectiva de las Relaciones con Inversores podría interpretarse como una comunicación “involuntaria” de la consideración a esta función corporativa como inversión o coste según sea la compañía de la que estemos hablando. 

La buena noticia es que casi un 80% del total de cotizadas sigue pensando que es positivo que los inversores y analistas conozcan cada tres meses cómo evoluciona la gestión de los negocios y las finanzas corporativas y consolidadas para facilitar el ajuste de expectativas y, por tanto, como dice el señor Buffett “invertir en lo que conozcas”. La mala noticia es que, según nuestros cálculos, 26 compañías dejaron de reportar resultados a septiembre de 2021, algo más de un 20% del mercado, lo que supone el doble de porcentaje de lo que se ha registrado en el Reino Unido desde que en 2014 se aplicó la misma normativa. Desde luego no son buenas noticias para sus accionistas, inversores potenciales y analistas interesados en seguir la evolución de estos valores. 

Es verdad que alguna compañía ha sustituido este reporting trimestral de resultados por uno de naturaleza operativa sobre tendencias del negocio, aunque, a nuestro juicio, este tipo de información constituye más un buen complemento, y no un buen sustituto a la información económico-financiera. Al mismo tiempo, hay que destacar que algunas otras cotizadas han aprovechado el nuevo marco legal para relajar los calendarios de publicación, e irse más allá del 15 de noviembre que anteriormente era la fecha tope para publicar, y ahora anuncian resultados para la última semana de noviembre o primera quincena de diciembre. Cuidado porque más tarde puede ser demasiado tarde. 

Informar es siempre un buen primer paso, pero el definitivo debe ser la calidad de la información, y todavía un número no desdeñable de comunicaciones trimestrales se despachan con cuatro párrafos descriptivos y tres tablas de datos, quedándose cortas respecto a lo que podríamos considerar un informe trimestral al uso de evolución de la gestión. No parece que vivamos tiempos para ser menos transparentes y constantes en los esfuerzos por transmitir la propuesta de inversión en medio de una creciente competencia del capital. Llama la atención que en un mercado como BME Growth que desde sus orígenes solo se exige la publicación de información financiera semestral, cada vez hay más empresas que voluntariamente comunican los resultados de los diferentes trimestres, lo que demuestra que el acierto en las Relaciones con Inversores no es cuestión del tamaño de empresa sino de la visión.

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Francisco Blanco Bermúdez